¡Es mi smoothie verde! Aunque lo estén dudando, el smoothie verde tiene un sabor dulce y refrescante aún cuando contiene espinaca, vegetales y ajo….sí, ajo.

Hace  seis años llevamos una dieta más natural y vegetariana. Paulatinamente hemos  reemplazado las carnes y los alimentos procesados por alimentos frescos o hechos en casa.  Buscamos y experimentamos nuevas recetas y alimentos para buscar nuevos sabores que complazcan nuestro paladar. No somos vegetarianos extremos, sino que tratamos de comer lo más natural que podamos, aunque hacemos nuestras excepciones de vez en cuando.

Mi meta personal, no la del resto de mi familia, es aumentar el consumo de alimentos crudos. Me imagino que se preguntaron: “¿uy, que es eso?”. Es consumir los vegetales frescos sin cocinarlos, tal y como los compramos en el mercado, porque las enzimas y nutrientes de cada uno de ellos se mantienen intactos y podemos gozar mejor de sus beneficios de esa manera. Hace más de un año comencé…aunque  he tenido mis altas y bajas, pero sigo en la carrera. De verdad que los disfruto un montón y cada vez me gustan más. Un día les cuento más sobre esto del crudismo.

Uno de los inventos crudistas que más me gusta son los smoothies (batidas o licuados)  que  pueden ser de  frutas, vegetales o una combinación de ambos. Mi más reciente adquisición es el smoothie verde y los invito a probarlo. Sabe mucho a fruta y poco a vegetales, así que se pueden tomar más contentos esta fuente de nutrientes y vitaminas.

Esta es mi versión casera  del smoothie verde de la marca Bolthouse Farms. Ahora ya no lo tengo que comprar, sino que lo hago cuando quiero.

  • 1/2 piña
  • 1 guineo
  • 1 mangó
  • 3 manzanas verdes
  • 1 kiwi
  • 1/2 taza de espinacas frescas
  • 1/2 taza de brécol
  • 1 diente de ajo
  • 1 taza de té verde
  • 1 cucharada de jugo de limón

Procedimiento

  • Quita todas las cáscaras de las frutas (excepto de las manzanas) y échalas en la licuadora junto a los vegetales y el resto de los ingredientes. Hazlo batir hasta que los vegetales queden bien triturados. En una máquina Vitamix quedaría perfecta, pero como no tengo una la tengo en mi “wish list” y ¡espero que mi esposito lea este blog! ¡ja, ja! Mientras la Vitamix llega….sigo utilizando mi batidora regular.

Frutas y vegetales frescos

 

  • Una vez lista transfiero el contenido a una botella de 32 onzas con la ayuda de un embudo. Luego lo pongo en la nevera a enfriar y listo.

Mi obra de arte: ‘Verde que te quiero verde

 

A Lucas le gustó.

 

Les confieso que lo más difícil que se me hizo al hacer este smoothie fue que por primera vez tuve que c o m p r a r un mangó. Nunca en mi vida había gastado ni un centavo en un mangó porque en mi islita siempre conseguía algún familiar o vecino que me daba. Pero los mejores son los de  casa de mis suegros, esos no tienen comparación. Así que tuve que armarme de valor y comprarlos sin pensarlo mucho porque sino lloraba recordando esos mangós  que disfrutaba sin pagar un centavo.

Luego del pasar el trauma del mangó, me disfruté lo rico y saludable del smoothie.

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