Cuando me canso del homeschooling… ¡ la quemazón !

  Quemazon o burnout del homeschooling razones y soluciones

¿Les conté que de vez en cuando me canso del homeschooling? “Cómo va a ser Mayra? ¿Tú?”…se preguntarán. Pues me da la quemazón. ¿No les pasa? Hay muchas razones para el “burnout”, pero también hay muchas soluciones para prevenirlo eliminarlo.

Es que llega un momento del semestre que me pongo imposible…ni yo misma me aguanto. Todo me da coraje (molestia en puertorriqueño), no quiero ver los libros. ¿Dar clase? ahhhh no quiero…traten de decifrarlo ustedes mismos son los pensamientos maquiavélicos que brotan en mi mente. Empiezo a posponer clases, a darlas a mitad…eso lo hacemos después“…”trabajen el material que pueden hacer independientemente… Además de esa actitud mental, se me quitan las ganas de cocinar, de limpiar, de recoger, organizar, hacer dilencias…..¡DE TODO! Lo único que quiero hacer es coser, hacer manualidades, salir a pasear o estar por mi cuenta. Es que llega el punto en que ¡me canso del homeschooling!

Es ahí cuando me doy cuenta que estoy en lo último de mi paciencia a punto de explotar. Y es que en  realidad no me cansé del concepto del homeschooling, sino que física y mentalmente me cansé del homeschooling. ¿Me siguen? Son dos cosas diferentes. Les explico, lo que pasa es que en el TERMÓMETRO DE LA FAMILIA HOMESCHOOLER  llegué al máximo…al límite que llamamos QUEMAZÓN (burnout para los americanos) donde ya no aguantamos más y no tenemos ni una gota más de energía para seguir. Este termómetro me lo acabo de inventar y debo correr a patentizarlo. ¡Ja, ja!

Quemazon-burnout-homeschooling-termometro-de-la-familia-homeschooler Cómo prevenirlo y eliminarlo

Esto es un proceso normal de la vida del homeschooler que podemos prevenir, pero que muchas veces no lo hacemos…me confieso. No lo hago, por terca o porque no me percato. ¿De qué me habrán servido tantos años  de homeschooling entonces? No sé, pero eso no importa ahora. ¡Ja, ja!

Me pongo super irritada y cuidado si se meten conmigo que puedo morder. Si me vieran, no me reconocerían. ¡Qué vergüenza! Yo creo que los nenes se van a estudiar solitos para evitar encontronazos con esta chatita. ¡Pobrecitos! Ellos, al igual que yo, sienten esa quemazón a su manera por el cansancio del estudio diario, las actividades extracurriculares, la rutina, las exigencias… Me piden cortar material, se quedan espaciados mirando para la pared cuando se supone que estén leyendo, sumar 1 + 1 se les hace difícil como si fuera trigonometría. Sus mentencitas también se cansan. Con el tiempo uno va aprendiendo a reconocer los “síntomas iniciales de la quemazón” y va haciendo los ajustes necesarios para que no llegue a la medida de ¡Sálvese quien pueda!

¿Saben qué hago para remediar eso? Tomamos un descanso del homeschooling. Salimos a un museo, nos vamos a explorar al bosque, pasar la mañana juntos leyendo acurrucaditos en la cama, trabajamos en proyectos diferentes, dibujamos, hacemos manualidades, etc. Nos robamos uno o dos días para hacer cosas diferentes, libres, fuera de la rutina. Hacemos diligencias, nos vamos a tomar un café y si nos encontramos un parque, paramos y jugamos.

Actividades-familiares-quemazon-del-homeschooling-burnout

¿Que si me siento culpable por eso? No. Eso es lo bueno del homeschooling, que nos da la libertad de hacer nuestro propio horario y tomar descansos cuando lo necesitemos sin retrasarnos. Sí tenemos metas, sí tenemos estructura y, al menos en mi casa, hay una rutina diaria a seguir y tareas por cumplir. Y yo soy de las que organizo todo en listas y ellos no se han escapado de ellas. Pero cuando hay que parar para tomar un respiro, lo hacemos con toda tranquilidad y naturalidad. Eso nos refresca las mentes, cada cual hace lo que quiera en su tiempo, nos reconectamos y volvemos fresquecitos y con mejores ánimos…hasta que se asomen los síntomas de la quemazón nuevamente.

Espera que estoy preparando un artículo sobre consejitos para lidiar con la quemazón. Mientras tanto cuéntame qué haces para lidiar con la quemazón en tu hogar. Me encantaría usar y citar tus ideas para el artículo.

¿Cuál es tu estilo de quemazón?

Comments

  1. Wow chica me preocupé por un momento. Pensé ¿que le pasa a Mayra? Pero ya veo que tienes todo bajo control. Creo que nos pasa a todos en algún momento dado. Por ejemplo en mi caso me siento asi con mi trabajo y suelo tomarme unos días libres cuando se puede. La ventaja del homeschooling es que tu haces las reglas y pueden darse una escapadita de vez en cuando. Sino pobre de los chicos, jejeje

  2. Sí Karina…todo más o menos controlado…cuando me percato y no dejo que se suba la tensión. Y te entiendo con lo de tu trabajo, me pasaba igual cuando trabajaba. Me sentía ahogada, cansada, exhausta. Pero allí uno tiene que mantener la compostura y aguantarse.

    ¡Ja, ja! Pensaste…se ha vuelto loca!. Gracias por tu comentario.

  3. Yo te admiro por tu paciencia y dedicación!

  4. Yo te admiro por tu paciencia y dedicación!

  5. Ay Jessy! Y yo pensaba que era una persona paciente, pero de vez en cuando se me acaba y me tengo que recargar. Mil gracias!

  6. Es bueno saber que eres humana jejeje, lindo tu post, natural y real.
    Te comprendo me pasa lo mismo..todos lo pasamos creo, gracias por ayurdarnos a entender esos momentos 🙂

  7. Vicky: Gracias por decirme eso. Precisamente esa era mi intención. PUede que uno de la sensación de que todo es color de rosa, pero no. Como todo, hay sus altas y bajas. Sólo hay que planificar y reconocer los síntomas de locura…digo de quemazón, ja, ja! Por eso me gusta compartir esto, sé que no soy la única que le falta un tornillo!!! Así entre todos nos apoyamos.

  8. Saludos Mayra, yo tbn. me canso del homeschooling y mis adolescentes también! :/
    Cuando nuestros hijos son pequeños todo es tan bonito, hay mucho juego y todo fluye, pero cuando entran en la adolescencia el material se complica un poco y hay más exigencias. Esos días como los que describen llegan aunque no los invitemos. Mi esposo me sugirió el año pasado que cogiéramos una semana libre de cada tres meses más o menos, y me pareció buena idea, pero te confieso que en este año escolar que está a punto de culminar NO LO HICE! Espero poder hacerlo en el que viene!! Pero nada, la aventura del homeschool no tiene límites…..we love it!
    Abrazos…

  9. Irma: estoy 100% de acuerdo. Mientras van creciendo pues se torna más estructurado y exigente. Por eso hay que velar el balancear el estudio con el tiempo de esparcimiento. Yo también he tratado de hacer más fielmente el tomar una semana cada tres meses. Vamos a ponernos esa meta.

  10. Me encantó este post. Me hace sentir menos culpable :). Aunque mi hijo es pequeño y no le hago homeschooling. He estado tratando de enseñarle cosas a través del juego, a manera de preparación para el kinder. Algunos días son exitosos, y otros… no tanto. A veces me pregunto si lo estoy haciendo bien. Gracias por compartir este post.

  11. Carla: Esa es la pregunta constante de toda familia homeschooler: ¿Lo estaré haciendo bien? Lo importante es que sepas que toda actividad es educativa aunque no estén haciedo un examen. Sus mentes se ven llenando de información, del diario vivir, aprenden tareas, aprende a desarrollarse. Sobre todo a la edad de tu hijo. El aprendizaje mediante el juego es super especial.

  12. Cuando nos cansamos… descansamos 🙂

  13. Es cierto Mayra. Nos pasa a todos. Yo también hago lo mismo. Trato de bajar los motores y cogerlo con calma. Tomarse una semana libre cada tres meses es una buena idea.

    También, aunque tengo una chica adolescente en casa y los temas de estudio son más pesados siempre incluyo proyectos especiales para mantener el estudio ameno.

  14. Muchas gracias por el artículo Mayra, es bueno saber que en este campo como en todos es de humanos sentirse con “quemazon” yo a veces en mi condición de mamá en casa 24/7 siento lo mismo, tomarse un break es excelente idea…

  15. Hola! acabo de encontrar tu pag. y es lo primero que leo…
    Me presento… soy Mama de tres varones, de 10, 7 y 2 años de Argentina. Este es el primer año que hacemos homeschool. Y la verdad que no me resulto NADA FÁCIL., osea… se que no es fácil, demanda TODO de mi. Pero lo que vos contas que te sucede cuando están agotados : cantaletas constantes, surgen conflictos, no hay animo…. es todo lo que nos paso este año!!! Sobre todo con mi nene de 7 años… todos los días tengo que renegar explicándole la rutina de la casa, que tenemos que hacer las tareas “escolares” por la mañana… y no hay caso… todo le parece mucho, no quiere leer, no quiere pensar, no quiere escribir…. son pocos los días del año que hizo algo con animo. ¿podrían ayudarme?? No quiero abandonar esta forma de vida, pero se que así no sirve! Desde ya muchas gracias! y acepto todo tipo de consejo!! 🙂

    • Hola María:

      Me encanta tu honestidad y el que busques ayuda a tu situación. Primero te digo que el primer año es el más retante y agotador porque estamos estableciendo todo: lo académico, el ambiente, la rutina, conociendo a nuestros hijos, probando los currículos, etc. Es bien agotador, sobre todo en las edades de tus hijos.

      Mis recomendaciones sobre tu hijo es que le escribas su rutina (orden de tareas del día) y las siga y seas consistente. Tu caso se parece al de mi hijo menor, sobre todo lo que comentas “todo le parece mucho”. Primero, conoce su manera de aprender. El mio es kinestético, que aprende haciendo y tocando, y le incluyo ejercicios prácticos o manuales o de movimiento en su escuela. Una cosa que lo ha ayudado mucho es el que yo esté con él cuando está leyendo sobre ciencias e historia. Se le hace más llevadero y comentamos mientras va leyendo. Si se cansa, pues le leo un párrafo y él continúa los demás. Así la carga se le hace menosmpesada y disfruta de tu compañía. Igual pueden buscar información de lo que están leyendo en línea para ver fotos y videos y que le sea más interesante.

      Otra cosa que puedes hacer es bajarle el volumen de trabajo un poco y hacerlo más tangible. 5 páginas le pueden parecer una eternidad, pero 2.5 lo puede hacer más rápido y ve que lo puede lograr sin frustrarse. Mejor son 2.5 páginas hechas con ánimo y un sentido de auto realización, que 5 arrastrándose los pies y frustrado. Evalúa el currículo, el formato y su manera de aprender. Es mejor adaptar el currículo a ellos que al revés. Una vez que ven que pueden hacerlo, se animan y continuan más satisfechos.

      El año pasado usamos un “timer” para darle el tiempo para cada actividad y ayudar a que no se quedaran espaciados y distraídos mientras leían. Así estaban más alertas.

      Cada hijo es diferente y hay que trabajar con ellos de diferentes maneras. En general, cuando los veo desanimados, los dejo completar sus trabajos alrededor de mí mientras estoy escribiendo, haciendo artes manuales o cosas administrativas de la casa. Se sienten acompañados, comparten lo que van layendo.

      María, cuando se sientan demasiado agotados y con la quemazón, cambien de actividades: un día de lectura juntos, un día de parque o museo, o un día de ver películas y comer pop corn. ¡Así renuevan fuerzas! Mientras te escribo todas estas recomendaciones, las estoy aplicando porque estamos en PURA QUEMAZON esta semana. ¡Ufff! Les asigné hacer dos asignaturas que hacen por cuenta propia sin problema y sin mi envolvimiento porque no tengo energías, pero ayer cada cual trabajó en proyectos personales (Lego, dibujar y yo en coser) y luego nos fuimos a un parque a darle de comer a los patitos. ¡Qué descanso mental! Hoy viernes también nos iremos a pasear. No dudes en preguntar cualquier otra cosita. Un cambio hace maravillas.

  16. Mayra, no hago homeschooling, pero mi rutina diaria los 7 días de la semana son iguales y cansan. Llega ese momento que todos estamos de mal humor, cansados y sin break. Cuando veo que esto sucede paro todo, nadie hace nada, nada de nada. Por lo general es un domingo donde les cancelo actividades a mis hijos, no tocó la computadora y no dejo que mi esposo trabaje. Estamos todo el día viendo televisión, durmiendo y que traigan la comida porque no cocino. Pero, tres veces al año nos damos una escapada de sábado para domingo. Sin saber para donde vamos, solo 2 o 3 cambios de ropa para cada quien y nos fuimos! Disfrutamos de la naturaleza, conocemos pequeños pueblos y terminamos un hotel que tenga una rica piscina “indoors” y mis hijos son felices.y al otro día volvemos con la rutina diaria. Esto nos funciona bien, pues disfrutamos todos en familia saliendo de la rutina diaria.

Speak Your Mind

*