SALSA ALFREDO HECHA EN CASA

video de Pablo haciendo salsa alfredo

 

Aquí les va la receta de salsa alfredo hecha en casa que mis nenes hicieron en la Cocina Calzada. Varios lectores la pidieron y aquí está.

INGREDIENTES:

  • 1/4 taza de crema espesa
  • 2 Cdas. de mantequilla
  • 1 – 2 dientes de ajo
  • 1/2 taza de queso parmesano
  • 3 ramitas de perejil (yo usé 1 Cda. de perejil seco)
  • sal y pimienta a gusto

PROCEDIMIENTO:

  1. Añade todos los ingredientes en un procesador de alimentos. (Yo lo hago en mi Magic Bullet, pero me imagino que funcionará igual en un procesador de alimentos.) Mezcle todos los ingredientes hasta que queden bien picaditos y con una consistencia suave.
  2. Echa los ingredientes en un recipiente seguro para el microondas y cocínalos de 1 a 2 minutos en una temperatura alta hasta que la salsa se haya calentado completamente
  3. Vuelve a mezclar la salsa en el procesador de alimentos y sirve sobre pasta caliente.

Esta receta rinde para una buena una porción de pasta, o sea la porción que mis dos hijos comieron en el video.  Duplíca  o triplíca los ingredientes según aumentes las porciones.

Nos gusta la textura y el sabor de la salsa Alfredo hecha en casa vs. la comprada en el supermercado. Es más auténtica y rica en sabor.

¡Buen provecho!

Camarones en salsa de mangó

El domingo pasado sorprendí a Manuel con unos camarones en salsa de mangó con spaghetti en salsa Alfredo. ¡Se quedó boquiabierto de lo bueno que quedaron!

Siempre me ha gustado la combinación del mangó en las comidas. Es deliciosa la combinación de sabores dulces y salados en la comida. ¡Humm! ¡Qué rico!

Aquí les comparto la receta que adapté del portal de Cielito Rosado:

INGREDIENTES


 

¼ taza aceite de oliva
2 lbs. camarones medianos, limpios y adobados con 2 cditas. sal, 2 cditas. ajo, 2 cdas. aceite de oliva
½ taza harina de trigo
½ taza cebolla picadita
½ taza c/u pimiento verde y rojo picadito
2 cditas. ajo triturado
2 cdas. cilantrillo picadito
½ taza jugo de mango (este lo hice con poniéndo la pulpa de un mangó en la batidora)
½ taza mango maduro picadito

PROCEDIMIENTO


Limpia los camarones, adoba y deja aparte.
Pasa los camarones por harina de trigo.

Yo los hice más empanados que lo que recomienda la receta. Así que pueden variar según gusten echándole más o menos harina de trigo.

En una sartén mediana echa el aceite de oliva. Echa los camarones en porciones pequeñas hasta que queden doraditos, y repite el procedimiento hasta terminar y deja aparte.

En la misma sartén echa un chorrito de aceite de oliva, calienta y echa la cebolla, pimientos, ajo y saltéa a temperatura mediana por 2 a 3 minutos.

Añade el jugo de mangó reducido, los mangoes picaditos, los camarones, cilantrillo y sirve inmediatamente. Yo los acompañe con pasta en salsa alfredo hecha en casa.

¡Buen provecho!

Varios lectores me pidieron la receta de la salsa alfredo hecha en casa que los nenes hicieron en la Cocina Calzada. Estén pendientes que mañana la publico.

¡Qué calientito! ¡Está a 45°F!

Nunca en mi vida pensé que mi boca pudiera pronunciar: “¡Gracias  Dios que está a 45°!”  Los que me conocen saben que soy bien friolenta (¿o friorápida?) y no soporto el frío.   Si cuando estaba en Puerto Rico y bajaba a 80°F, ¡me ponía abriguito! Es increíble cómo en menos de un año mi cuerpo se ha adaptado al frío y cualquier aumento en la temperatura alivia y se siente “más caliente”.

Ayer estaba a 45° y estaba celebrando, ¡imagínense cómo me siento hoy que llegó a 62°!  Olvídate, me creo que estoy en verano.  Pero sí, qué bueno que ya el sol va calentando, los días son más largos y puedo salir sin estar envuelta como un pastel puertorriqueño en plena navidad. Desde la semana pasada comenzamos a ir al parque más seguidito…. ya entiendo cómo se sienten los osos después de hibernar…aunque no con tantas libras.

Ya los nenes pudieron apreciar los cambios de las estaciones y entenderlo ‘en vivo y a todo color’. Pudieron experimentar el calor intenso en el verano, las hojas cayendo y el fresco del otoño, el frío constante y la nieve del invierno, y ahora la brisa  cálida y los colores de la primavera. Ha sido una buena experiencia porque no es lo mismo verlo en los libros y fotos que experimentarlo en persona.

Esperen a que llegue la primavera en pleno que ahí sí que voy a poner el grito en el cielo de la alegría inmensa que voy a sentir. El chiste es que ya hay gente con pantalones cortos y todo. Yo no llego a eso. Sí les puedo decir, que luego de haber experimentando las estaciones, mi favorita es la primavera y el verano, aunque me disfruté la nieve y el patinar en el hielo.

Sueño con salir sin abrigo y usar camisas de manga corta. ¡Eso está a la vuelta de la esquina!

Mis hijos y su programa de tv: Cocina Calzada

video de Pablo haciendo salsa alfredo

Les confieso que antes cocinaba por sobrevivir. Hoy cocino por placer, por economía, para retarme y para comer más saludable y natural…aunque de vez en cuando hago recetas no tan saludables. Mi esposo dice que antes cocinaba, pero que ahora le pongo amor y dedicación a lo que preparo. Esto es 100% verdad.

En casa la comida juega un papel importante. A todos nos encanta comer bien, con buen sabor y con buena presentación. Mis niños han aprendido esto y lo reflejan en su manera de servirse la comida, en que les encanta cocinar conmigo (y verme cocinando), en que les gusta hacer la compra  y en lo mucho que disfrutan cuando estamos juntos comiendo en la mesa. A ellos les encanta que comamos juntos y  han aprendido  a poner la mesa muy bien.

Les doy libertad en la cocina y de vez en cuando les pido que se preparen sus propios almuerzos, desayunos o meriendas. Muchas veces se hacen platos fríos como sandwiches, cereales o yogur, pero otras veces quieren platos calientes como huevos fritos, huevos revueltos, sandwiches de salmón (sí, son exclusivitos ellos), tostadas o pasta. Yo los he animado a aprender a cocinar, así que cuando quieren algo caliente  dejo que lo hagan bajo mi supervisión.

En este video que les voy a presentar verán a mi hijo mayor preparando  salsa Alfredo hecha en casa para untarla en su pasta. Es uno de sus platos favoritos. Lucas, el menor, está grabando el ‘programa televisivo’ que ellos inventaron: Cocina Calzada. A cada rato juegan a que son chefs y nos hacen una demostración de sus talentos culinarios y televisivos. El video contiene bloopers (equivocaciones o metidas de pata) pero se los dejé porque son cómicos.

 

Además de ingenioso, ¿no es esto un informe oral? Pues sí. Él se preparó,  investigó cómo se hacía y explicó los pasos de esta receta. Lucas y él decidieron las partes técnicas de cuándo iban a grabar, dónde colocarse, qué decir. Toda actividad diaria conlleva aprendizaje, no tiene que ser aburrido o difícil para considerarlo aprendizaje. A veces nos equivocamos y pensamos: “no es aprendizaje si no está sentado, escribiendo o con un libro de frente”. Yo he experimentado que cuando más aprenden es cuando están trabajando un tema divertido, cuando leen  libros que a ellos les gusta  o preguntan sobre un tema de su interés. Hay que estar atentos a sus gustos y aprovecharlos para darle rienda suelta a su interés y al aprendizaje genuino y espontáneo. 

¡Es mi smoothie verde! Aunque lo estén dudando, el smoothie verde tiene un sabor dulce y refrescante aún cuando contiene espinaca, vegetales y ajo….sí, ajo.

Hace  seis años llevamos una dieta más natural y vegetariana. Paulatinamente hemos  reemplazado las carnes y los alimentos procesados por alimentos frescos o hechos en casa.  Buscamos y experimentamos nuevas recetas y alimentos para buscar nuevos sabores que complazcan nuestro paladar. No somos vegetarianos extremos, sino que tratamos de comer lo más natural que podamos, aunque hacemos nuestras excepciones de vez en cuando.

Mi meta personal, no la del resto de mi familia, es aumentar el consumo de alimentos crudos. Me imagino que se preguntaron: “¿uy, que es eso?”. Es consumir los vegetales frescos sin cocinarlos, tal y como los compramos en el mercado, porque las enzimas y nutrientes de cada uno de ellos se mantienen intactos y podemos gozar mejor de sus beneficios de esa manera. Hace más de un año comencé…aunque  he tenido mis altas y bajas, pero sigo en la carrera. De verdad que los disfruto un montón y cada vez me gustan más. Un día les cuento más sobre esto del crudismo.

Uno de los inventos crudistas que más me gusta son los smoothies (batidas o licuados)  que  pueden ser de  frutas, vegetales o una combinación de ambos. Mi más reciente adquisición es el smoothie verde y los invito a probarlo. Sabe mucho a fruta y poco a vegetales, así que se pueden tomar más contentos esta fuente de nutrientes y vitaminas.

Esta es mi versión casera  del smoothie verde de la marca Bolthouse Farms. Ahora ya no lo tengo que comprar, sino que lo hago cuando quiero.

  • 1/2 piña
  • 1 guineo
  • 1 mangó
  • 3 manzanas verdes
  • 1 kiwi
  • 1/2 taza de espinacas frescas
  • 1/2 taza de brécol
  • 1 diente de ajo
  • 1 taza de té verde
  • 1 cucharada de jugo de limón

Procedimiento

  • Quita todas las cáscaras de las frutas (excepto de las manzanas) y échalas en la licuadora junto a los vegetales y el resto de los ingredientes. Hazlo batir hasta que los vegetales queden bien triturados. En una máquina Vitamix quedaría perfecta, pero como no tengo una la tengo en mi “wish list” y ¡espero que mi esposito lea este blog! ¡ja, ja! Mientras la Vitamix llega….sigo utilizando mi batidora regular.

Frutas y vegetales frescos

 

  • Una vez lista transfiero el contenido a una botella de 32 onzas con la ayuda de un embudo. Luego lo pongo en la nevera a enfriar y listo.

Mi obra de arte: ‘Verde que te quiero verde

 

A Lucas le gustó.

 

Les confieso que lo más difícil que se me hizo al hacer este smoothie fue que por primera vez tuve que c o m p r a r un mangó. Nunca en mi vida había gastado ni un centavo en un mangó porque en mi islita siempre conseguía algún familiar o vecino que me daba. Pero los mejores son los de  casa de mis suegros, esos no tienen comparación. Así que tuve que armarme de valor y comprarlos sin pensarlo mucho porque sino lloraba recordando esos mangós  que disfrutaba sin pagar un centavo.

Luego del pasar el trauma del mangó, me disfruté lo rico y saludable del smoothie.

http://estilofamiliar.com/2011/03/2898.html