5 maneras de enseñarle AMOR a nuestros hijos

Es inexplicable cúanto amamos a nuestros hijos desde el mismo momento en que están en nuestro vientre. Soñamos con sus caritas, cómo será, a quién se parecerá, cómo será su personalidad. De verdad que ser madre es una aventura de emociones desde el inicio. Los queremos, nos preocupamos por su bien, nos asustamos si algo les pasa, nos alegramos al verles sus caritas. Les queremos dar lo mejor y expresarles nuestro amor. Pero: ¿Cómo les enseñamos AMOR a nuestros hijos?
Desde que nacen los niños están aprendiendo y absorbiendo experiencias. Nos encargamos de que aprendan a hablar, a caminar, a comer solitos. Pero también es importante enseñarles a expresar amor. A veces pensamos que el amor, por ser algo intangible y emocional, lo aprenderán solitos y por osmosis, pero como padres debemos estar concientes de que esto es algo que los niños aprenden  al verlo, al decírselo, al enseñárselo. Hay que sacar unos ratitos y pensar qué  cualidades quiero que mi hijo tenga cuando crezca. Pienso que una de las cualidades más bonitas es que sientan amor por los demás y sepan demostrarlo. Nuestra labor y ejemplo influyen muchísimo. La salud emocional se aprende, así que debemos enseñarla.
#1 Demostrarles amor
Esta es la más importante. Cuando le demostramos amor, aprenden amor directamente. Lo reciben, se sienten amados, les gusta sentirse amados, les da seguridad y quieren continuar teniendo esta experiencia tan bonita. ¿Cómo se los demostramos? Pues diciéndocelo directamente. Es importante que ellos sepan de tus labios que los quieres, que son importantes y que son especiales para ti. Su corazoncito se llena cuando le decimos que los amamos. Expresar verbalmente que los queremos hacen que tus hijos se compenetren más contigo.

Mensajitos de amor por cel con mis nenes

#2 Enséñales a expresar amor
Muchas veces sabemos recibir amor, pero no sabemos darlo. Pues esto se aprende fácilmente en la casa. Desde pequeños les pregunto a mis nenes si me quieren…como un jueguito… y siempre me dicen que me quieren muuucho. Recuerdo cuando Lucas tenía como 3 añitos se le pegó la manía de decirme a cada ratito mientras suspiraba: “Ay mami, yo te quiero”. Tan rico…me lo comía a besitos. Digo, a veces era listo y me lo decía en medio de un regaño como para restarle importancia al asunto. ¡Ja, ja!
#3 Abrazos y besos XOXOXOXOXO
Somos seres sociales que necesitamos el calorcito de los demás para funcionar bien. Nuestros niños adquieren más “capas de seguridad” cuando encima de decirle que los amamos, los abrazamos y besamos. Cuando los abrazamos constantemente, ellos se convierten en abrazadores también. Les gusta el contacto y se expresan su amor con de esa manera. Igual, cuando ellos ven que te saludas  con abrazos y besos con tus padres, con tus familiares y amigos más cercanos, ellos aprenden a demostrar  amor y cariño a otros también.
#4 Acciones de amor
El amor además de expresarse verbalmente y con abrazos se demuestra con acciones de amor hacia ellos y hacia los demás. Un pequeño gesto de ayuda a una persona en la calle, ayudar a un vecino cuando tiene una necesidad y llevarle comida a un amigo enfermo son gestos que nuestros niños absorben. Como cuando el otro día le di a un vagabundo un cupón de comida gratis que guardaba en la cartera. Mis nenes primero me preguntaron por qué me estaba acercando al vagabundo y segundo por qué le estaba dando ese cupón de comida GRATIS. Fue una oportunidad buena para enseñarles que a veces hay que sacrificarnos para hacer que otros se beneficien. Cuando nuestros hijos ven que “nos ponemos en los zapatos de otros” y les llenamos sus necesidades, aprenden a poner el amor en práctica. Porque el amor no es sólo recibir, sino dar sin esperar nada a cambio.

Compartiendo con papa

#5 Atenderlos
Esta es importante, especialmente hoy en día que tenemos las agendas llenas de trabajo y actividades. Nuestros niños necesitan atención HOY mientras están en casa. Los medios sociales y la televisión pueden esperar. Ellos no. Se los digo yo que por la naturaleza de mi trabajo en la computadora y en los medios sociales he tenido que poner límites en mis horas frente al monitor. Si piensan que como les doy homeschooling los atiendo todo el día, pues no…tengo muchos detractores compitiendo por mi atención igual que ustedes. Por eso tuve que establecer prioridades y planificar porque no quiero que me reclamen otra vez.  No quiero que un estatus en Facebook me robe un momento bonito con mi hijo.  Claro, ellos conocen mi trabajo y que hay días que tengo que estar más tiempito en la compu, pero también saben que les doy atención, que estoy con ellos compartiendo oyéndolos y mirándolos a la cara.
Nuestra rol en sus vidas es determinante para que aprendan a que los amamos, que son importantes y a que aprendan a expresar su amor. A veces tenemos que salirnos de nuestra comodidad para enseñarles estos conceptos que le darán estabilidad y buena salud emocional para el resto de sus vidas.
¿Cómo haces para enseñarles AMOR? ¿Se te hace fácil?

¡Cuando los niños dicen la verdad!

¡Los niños tienen unas ocurrencias increíbles! Y cuando dicen la verdad… ¡Ouch! Muchas veces duele. Uno piensa que ellos no se fijan en las cosas ni en los detalles, pero qué equivocados estamos.

Mis hijos no se quedan atrás, sobre todo Lucas, el más pequeño. Es tan sincero y todavía no tiene desarrollada completamente la malicia de ser ‘políticamente correcto’ al hablar. Y eso que ha mejorado.

Recuerdo que el año pasado estaba sentado en la cocina a uno o dos pies detrás de mí observando lo que yo hacía. En una de esas le di la espalda, abrí el horno y me incliné para poner dentro del horno una bandeja con lasagña. Después de unos segundos interrumpió el silencio para decirme:

“Mami, ¿Sabes qué?”
“¿Qué?”, le pregunté.
“Que tienes que rebajar.”
Esa respuesta fue como un balde de agua fría en mi espalda y tan bobita que seguí preguntando.
“¿Dónde ves que estoy gorda?”
“En los muslos, en las caderas, en…” y por ahí siguió. ¿Para qué pregunté? ¡La verdad duele!

En otra ocasión hicimos una salida con el grupo de homeschoolers a un supermercado del vecindario donde la anfitriona nos habló del reciclaje y nos dio un recorrido por las diferentes secciones de la tienda mostrándonos cómo reciclaban. A todos los niños le hicieron preguntas y cuando llegaron al mío le preguntaron que si le gustaba reciclar. Cualquier otro niño hubiera dicho que sí porque la charla era sobre eso, pero Lucas dijo: “No porque paso mucho trabajo.” Yo pensé: “Trágame tierra” de la vergüenza, pero es que él se refería al hecho de que esa es una responsabilidad semanal que le tengo encasa como tarea que le da trabajo hacerla: recoger y colocar el reciclaje en el garage. El no se refería a que no le gustaba el hecho de reusar material reciclable en sí.

¡Así son ellos! Sinceros, honestos y ocurrentes y a veces nos cuestan vergüenzas y baldes de agua fría.

 

¿Regalo para papá? ¡Este ha sido el mejor!

Ya mi esposo ha celebrado nueve Día de los Padres. Siempre trato de darle regalos diferentes y significativos para él, no pañuelos, ni medias ni cosas por cumplir. Pero los que más ha apreciado y le han derretido el corazón son estos dos:

A L B U M     D E   L O S   N E N E S   # 1
El primer album fue con fotos que mandé a revelar allá para el 2008 y usé un pequeño album con su color favorito. ¡Aquí los nenes eran bebés y estaban tan lindos! Escogí fotos que mostraran los momentos más significativos, lo que usualmente hacían, las que más demostraran su personalidad y los momentos con papá. Este album es bien especial y a cada rato veo a mi esposo que lo saca del librero, se sienta a verlo y me llama para verlo juntos…claro al ratito aparecen los nenes a quienes les fascina verse de bebés. Este regalo fue bien económico…el valor está en el contenido.
A L B U M     D E   L O S   N E N E S   #2
Este otro se lo hice en el 2010 repasando nuestras aventuras mientras vivíamos en Nueva York. Este es un album digital que construí en línea usando el servicio de Picaboo. Me encantó como quedó aunque fue difícil decidir qué fotos utilizar. Lo bueno de hacerlo digital es que no tienes que imprimir fotos y puedes escoger diferentes diseños para cada página. Para este aproveché una oferta de Groupon el cual me incluía un album de 20 páginas por unos $10 + el shipping. ¡Un baratillo! Me gusta mucho esta opción porque tienes un libro de tu familia. Yo lo mantengo en el librero de la sala, como si fuera una obra de arte, y de vez en cuando lo hojeamos y nos reímos un montón.
Después de preparar este artículo me di cuenta que ya me tocaba hacer uno nuevo este año porque lo he hecho cada dos años. Se me olvidó y en vez le conseguí un libro en italiano que él estaba buscando hace tiempo, unos palillos chinos en bambú (le encanta el sushi) y una camisa para joggear (le encantan los deportes). Pero eso no es impedimento…voy a comenzar a montar el album online y un día de estos lo sorprendo con el nuevo album…quizás para Navidad o para su cumpleaños. No hay nada como la vida familiar y un albumcito que plasme la historia de nuestra familia.
¿Qué le vas a regalar a Papá?
No he sido remunerada por promocionar a Picaboo, pero si se registran siguiendo el enlace ellos me dan un incentivo.   Se los recomiendo porque me encantaron los diseños que tienen y la facilidad de trabajar los albumes. Hasta el la fecha he creado tres albumes con ellos.

Los hombrecitos de mi casa

¡Que orgullosa me siento de mis dos nenes! Hoy les tocó ir conmigo a lavar la ropa a la lavandería luego de terminar la escuela. Ellos fueron muy contentos porque los dejé ver una película antes de salir y porque saben que siempre les llevo merienda.

Ellos se portaron excelente y disfrutaron de su ‘estadía’ allí. Lucas se estacionó literalmente a ver la lavadora dando vueltas y su parte favorita que es el ciclo de exprimir la ropa…cuando la lavadora se vuelve loquita y va a las millas. Pablo por su lado se puso a ver una película en el celular y a mirar para afuera.

Pero me sorprendieron tanto que es como si les hubiera pedido ayuda en algún momento y todo hubiera estado sincronizado. Cuando iba a lavar la ropa, Lucas se ofreció a meterla en la máquina y luego al terminar se encargó de sacarla y ponerla en la secadora. Esto último le gustó porque se metía casi completo en la máquina y le daba vueltas al tambor de la secadora. ¡Ese es Lucas! El casi hizo el conteo regresivo de año nuevo porque estuvo pendiente de cuántos minutos faltaban para terminar el secado. Echó la ropa seca en un carrito no sin dejar de oler casi todas las piezas de ropa y diciendo: “ajjjjj, que rico huelen”…y las llevó a la mesa donde la doblo.

Tan pronto la ropa llegó allá, Pablo se levantó como un resorte y me dijo que iba a doblar la ropa de ellos. Increíble. Si vieran la organización que tenía. Lo estaba haciendo tal y como yo lo hago. Me decía: “mira mami aquí va la ropa de Lucas que va en el closet y aquí la mía, en este otro lado las pajamas mías y las de Lucas acá, la ropa interior en este lado y las camisas.” Me ayudó a reducir el tiempo a la mitad de lo que hubiera pasado si la hubiera doblado  sola.

Cuando llegué al edificio, se preocuparon en atender VOLUNTARIAMENTE toda la ayuda que necesité: abrieron la puerta, subieron conmigo las bolsas de ropa y el carrito. Guardaron sus zapatos y abrigos y dejaron todo en orden. Y para colmo, cuando les di comida me dijeron que me querían mucho.

¡Todo el esfuerzo, dedicación y amor que hemos invertido en ellos ha dado resultado! Esos son los hombrecitos de mi casa. Gracias a Dios por dejarme disfrutar y maravillarme de mis hijos. Eso es un regalito para recordar en esos momentos en que los días no corran tan perfectos como el de hoy.

¿Qué te enorgullece de tus hijos o cómo ves que tu esfuerzos como padre o madre están dando resultado?