Cómo convertirlos en chefs

  Cómo convertirlos en chefs logo Lucas cocinando

Si una cosa he experimentado con los nenes es cuánto han desarrollado el arte culinario por iniciativa propia. Digo, casi desde que nacieron andan metidos en la cocina con nosotros averiguando, metiendo la mano y experimentando. Esto de ser averigua’os y esmaya’os, como diría el boricua, y el vernos constantemente inventando es lo que les enciende la chispa gastronómica a estos dos.  Pero ¿cómo se han convertido en mini chefs? Les comparto el proceso.

Hacer la compra en el supermercado
Desde que eran unos bebés los fuimos integrando a nuestra rutina culinaria y estuvieron involucrados en todo. Siempre nos han acompañado a hacer la compra, aún cuando era difícil porque los dos eran unos bebés. Nos ayudan a poner la compra en la correa de la caja registradora y a meterla en el carro. En casa son parte del equipo de bajar la compra y meterla en la alacena y en la nevera. ¡Todavía me recuerdo cómo les gustaba ayudar a bajar la compra en casa para ir buscando el pan, los dulces o las frutas que les gustaban!  Esto es parte de su rutina y ayuda familiar que hoy en día no hay que pedirle que hagan, sino que saben que eso es  parte de ser de esta familia.
Cocinar en casa
Desde pequeños mis nenes han visto cómo mi esposo y yo dedicamos tiempo a cocinar en casa la mayoría de las comidas. Casi nunca comemos fuera, sino que preferimos hacerlo en casa por gusto y economía. Esto de comer en casa sumado a que a mi esposo disfruta un montón del  comer, hizo que me involucrara más en la cocina desde que nos casamos. El verlo cómo disfruta de la buena comida me inspira a cocinar cosas diferentes. Y es que la hora de comer es su tiempo relax, de disfrute máximo y va literalmente silbando cuando agarra su plato para comer o cuando se está inventando algo en la estufa. Los nenes han visto todo esto y se han integrado a la rutina culinaria. Le poníamos una escalerita al lado de la estufa y se trepaban a mirar cómo se hacía. Nos ayudaban a cortar, mezclar, medir, echar, untar, abrir las latas y a fregar. Poco a poco han aprendido cómo se preparan sus comidas favoritas, cómo imitar la receta de un restaurante, cómo puertorriqueñizar los platos.
Hacer sus platos favoritos
Una de las cosas que más le han emocionado en la cocina es el poder hacer sus platos preferidos. He ahí la oportunidad perfecta para que me ayudaran. Los invitaba a hacerse sus pizzas personales, o granola, o bizcocho (pastel) de chocolate. Hoy en día este menú se ha expandido y ahora es hacer  salsa alfredo predilecta para untar en la pasta que tanto les gusta, hacer mantecaditos, quesitos y la última es que les estoy enseñando a hacer arroz blanco. Son platos que disfrutan a plenitud y ¿qué mejor que sepan hacerlo por cuenta propia?
Comer en la mesa
El comer en la mesa ha sido clave en todo este proceso culinario. No comemos todas las comidas en la mesa realmente, pero siempre nos ha encantado hacerlo aunque sea en una o dos de las comidas del día. Pero no sólo es el hecho de estar sentados juntos, es que nos gusta poner la mesa bonita también. Colocar el pan en canastas, el arroz en un recipiente hondo, las carnes en un plato bonito, comer con cubiertos reales y tomar en vasos de cristal. Claro, comenzaron tomando en sus botellas, pero desde pequeños les he dado platos de verdad y vasos de cristal. Comían como grandes y eso los emocionaba. En la actualidad Pablo y Lucas disfrutan de las celebraciones anuales porque saben que la mesa va a estar con manteles, copas y detallitos bonitos.

Durante la semana el sentarnos en la mesa es rutinario, pero los momentos y conversaciones que tenemos juntos son una joya como quiera. No nos damos cuenta, pero es un rato de estar relajados, disfrutando el placer de la comida acompañados de nuestra gente favorita. A veces comemos en la sala para ver algo juntos en la televisión. En la mañana los nenes siempre desayunan con Manuel y se ponen al día con las noticias deportivas del día. A veces leen una noticia juntos. En los almuerzos los nenes se sientan en la mesa y comparten mientras yo estoy en la cocina adelantando algo de la cena. Por la tarde es cuando usualmente comemos juntos y nos ponemos al día.
Cómo convertirlos en chefs Jugando a Chopped ¡La cara de Lucas es porque está imitando la actitud de los chefs que aparecen en los canales de comida!
Los canales de comida
Como nos gusta tanto la comida, pues Food Network y la programación culinaria de VME son parte de nuestra rutina. Yo me pongo a ver a Giada y ellos se sientan conmigo a verlo. Uno de sus  programas favoritos es Chopped que es una competencia donde tres participantes tienen que preparar una receta en tan sólo 30 minutos con unos ingredientes especiales que se los revelan unos instantes antes de comenzar a cocinar. Es un rush de energía, inventiva y creatividad que corre por las venas de esos chefs. Pues mis nenes juegan a Chopped cuando se están cocinando algo. Ponen el cronómetro y comienzan a cocinar explicando lo que están haciendo a las “cámaras” y terminan justo antes de acabarse el tiempo cosa de hacerlo emocionante.  El favorito de Pablo es Diner, Drive-Ins and Dives donde Guy van por todo EU visitando restaurantes con comidas populares, extravagantes, fuera de lo común y casi siempre de tamaños exagerados. Pablo lo ve con la boca y los ojos abiertos y salibando. Lo vemos juntos, pero él solito lo pone en Amazon Primex. El favorito que vemos en familia es Bizarre Foods donde Andrew Zimmern va por todo el mundo buscando platos inusuales y extraños para comer: insectos, frutas que huelen mal, murciélagos fritos, gusanos o comida fermentada, entre otros. Todos son platos extraños para nosotros, pero parte de alguna cultura del mundo. Esto nos ha enseñado mucho sobre cultura y a abrir las mentes…..digo yo he comido morcilla que son los intestinos del cerdo…así que soy algo “bizarre” para muchos en otros países. ¿Verdad? Nuestra pasión de la cocina la disfrutamos en familia con expertos chefs que nos enseñan a seguir mejorando mediante los programas de tv.
Hoy en día….
Hoy en día ya no hago desayuno porque ellos prefieren hacerse los suyos…y no es un plato de cereal. Se hacen vueltos revueltos, tortillas, huevos fritos, pero claro servido con usa tostadita, queso y frutas. Saben colar y servir café y hacerse un “frappuchino” o café helado. Sí, son puros boricuas cafeteros. Si se hacen un sánwich lo prensan en la plancha y saben manejar el sartén, las espátulas, y demás instrumentos culinarios. Nada de sándwiches fríos, descoloridos y sin gusto. Ellos lo hacen a lo gourmet.

Poco a poco ellos están haciendo lo suyo en la cocina y construyendo su estilo. Se sirven sus platos con acompañantes, adornos, bebida caliente y jugo al lado. ¡Gracias a Dios por el lava platos! Aunque también los hemos enseñado a fregar cada vez que comen. O sea, a su corta edad, ellos no se mueren de hambre y cocinan con estilo de chef. Si estoy cansada, enferma o no tengo ganas de meterme en la cocina…ellos saben qué hacer. Cuando vienen los familiares a visitarnos de Puerto Rico, ellos siempre sacan una de las mañanas para prepararles el desayuno a todos sin nuestra ayuda. Esto les ha dado independencia, seguridad, buen gusto por la comida y una manera de agradar a otros. Lo más lindo fue que en nuestro aniversario pasado nos llevaron el desayuno a la cama y nosotros con el pecho lleno de orgullo.
Mis consejitos y los beneficios de la cocina
Cocinar tiene muchos beneficios educativos y personales. Me puse a analizar y estos son mis consejos para que fomentar que que tus hijos sean unos mini chefs:
  • Integrarlos en la rutina de la cocina y preparación de alimentos desde que son pequeños. Muchas madres me dicen que no lo hacen por miedo a que se quemen o les pase algo. Los míos se han quemado, aún cuando hemos estado pendientes y le explicamos, pero siguen vivos y coleando. La cosa es que lo hagan bajo tu supervisión y les des la confianza de que lo pueden hacer. Esto trabaja en su autoestima y seguridad.
  • Llévalos a hacer la compra – Sé que muchas veces es cuesta arriba estar con ellos en el supermercado, pero ¿cómo van a aprender? Hay que llenarnos de paciencia, buena actitud y pensar que el supermercado es una escuela del sabor. Aprenden de los vegetales, frutas, medidas, secciones de alimentos, comidas de otros países, envases, quesos, dinero, economía, comparar, ayudar, interacciones sociales y comerse el pan en la fila antes de pagar…pero págalo al final.  Hacen miles de preguntas y hay que establecer que no se antojen de todo.  Aprovecha para que toquen los alimentos, los pesen en las balanzas y los pongan en el carrito. Hoy en día ellos van conmigo y son mi mano derecha.
  • Dale espacio para la inventiva – Enséñale cómo se preparan los platos y acepta sus sugerencias. Tienen muy buenas ideas y les gusta añadir sus ingredientes favoritos. Esto les desarrolla la creatividad, el gusto por la cocina y el sentir de que son parte del proceso. Sé flexible, abierto de mente y permítele que inventen. Van a hacer regueros, eso es de seguro, pero se van a convertir en unos expertos y ahí aprovechamos para enseñarle a usar la esponja y el jabón para fregar.
  • Enséñales responsabilidad – Hay que hablarles sobre la seguridad en la cocina…qué hacer y qué no. El peligro del fuego, la manera adecuada para manejar el sartén, usar las agarraderas cuando van a sacar algo del horno, etc. Es importante que tengas confianza en sus habilidades y se lo demuestres, y a la vez que le transmitas que sólo lo deben hacer cuando estén bajo tu supervisión. Ellos responden excelentemente cuando los respaldamos y ponemos confianza en ellos y les damos responsabilidad.
  • Muchos beneficios Esta experiencia culinaria les da seguridad, confianza, les desarrolla responsabilidad, gusto por la cocina, independencia, control, auto suficiencia, aprenden de la cultura, los sabores, la combinaciones, medidas, le da rienda sulta a la creatividad, inventiva, quieren deleitar a los demás con sus suculentos platos….¿algo más? Es algo que no necesita idioma para transmitirse y envuelve los deseos más profundos y sentimientos de nuestro ser. Los hace crecer como personas física, mental y emocionalmente.

Es bien bonito estar con ellos en la cocina, aunque ahora mismo cuando nos metemos los cuatro tropezamos unos con otros porque la cocina es pequeña. Es un tiempo de tu a tu con ellos. Tiempo de hacer memorias, hablar, reirnos y pasarla bien.

¿Qué cocinan tus hijos?

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