Vistiéndose del Espíritu: un devocional para mamás ocupadas

Vistiéndose del Espíritu Lista para colgar mi capa de super mujer

¿Cuántas de nosotras vivimos vidas llenas de actividades y responsabilidades? ¿Cuántas tenemos la agenda llena entre el trabajo, el itinerario de los hijos, actividades extracurriculares y las tareas del hogar? ¿Cuántas luchan con mantener un balance, marcar todas las cosas que tienen en la listas de pendientes y tener suficientes horas de sueño? ¡Alzo la mano y soy culpable de todas! Aquí les comparto mi reseña sobre Vistiéndose del Espíritu y, más que eso, les abro mi corazón sobre cómo establezco mis prioridades.

Vivimos en una época donde todo se ha convertido en una actividad más para añadir a nuestra lista. Aunque trabajo desde casa, siento cómo desde las 5 am hasta las 10 pm tengo mil cosas por hacer y cumplir. El colmo es que soy de estas personas tipo A: me  levanto al amanecer de Dios, planifico la semana, escribo mis metas del día y voy cumpliéndolas según pasan las horas. Es la única manera de mantener todo bajo control porque se suman mis cosas, con las cosas de mis nenes, con las cosas que mi esposo necesita ayuda y las cosas que la casa me grita a los cuatro vientos que faltan por hacer. Para mis adentros pienso: “Mi listita y yo podemos hacerlo. ¡Claro que sí!” Pero, ¿saben qué? ¡NO! Mis “super poderes” de madre y mujer no lo pueden todo. Cuando me creo que soy la más fuerte, la más lista, la más organizada, la más “yo puedo por mí misma” es cuando más agotada, desconcentrada y nublada de mente estoy. Me enfoco en cumplir con las actividades y me vuelvo una máquina de producción que a veces pasa por alto el pararse y tomar tiempo para disfrutar las relaciones humanas, ser espontánea y darme a los demás. Me absorbo y no disfruto el camino. ¿De qué vale entonces? Mejor me quito la capa de super mamá.

Vistiéndose del Espíritu super poderes

No hay nada malo es ser organizada, hacer listas ni en estar ocupadas. Eso está bien. Si leen Proverbios 31 se darán cuenta que Dios hizo a las mujeres con habilidades multi tareas para lidiar con el diario vivir. Pero la clave es que esa mujer Dios la llama virtuosa o ejemplar, no por todo lo que alcanza hacer, sino porque todo lo hace poniendo a Dios primero en su vida y tomando sus fuerzas de El. Ella logra todo en balance porque su enfoque de vida es Dios y luego todo lo demás y se deja dirigir. Esto es contrario a las ideas humanistas que permean en nuestra sociedad, pero es bien real. El problema es mantener el enfoque en esto en todo momento porque hay muchas cosas que nos distraen: internas y externas. ¿Verdad que sí?

Vistiéndose del Espíritu portada

Kathie Hornor, autora del devocional Vistiéndose del Espíritu, nos da la clave para mantenernos enfocados en Dios y dejar a un lado el uniforme de super madre y mujer: nutriendo nuestro espíritu diariamente pasando tiempo a solas cos Dios. No crean que pasar tiempo con Dios es un acto místico de prender velas y transportarse a otra dimensión, es simplemente pasar unos minutos, o el tiempo que quieras, estudiando la Biblia, entendiendo el mensaje según el contexto y pedirle a Dios que nos ayude a aplicar estas verdades y preceptos a nuestra vida cotidiana. Kathie nos trae este devocional que es para mujeres ocupadas como tu y como yo porque ella sabe que no tenemos mucho tiempo. Es un devocional que incluye un mes de estudios que puedes completar en tan sólo 10 minutos cada día. Durante este mes estarás estudiando los frutos del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Verás cómo através de toda la Biblia se habla de cómo puedes obtener estos frutos que llenan a plenitud tu vida porque provienen de la fuente de ellos: Dios.

Yo bajé e imprimí la copia del devocional y del cuaderno de trabajo que lo acompaña y cada día saco mi ratito para hacerlo en la mañana, antes que todos se levanten. A mí me funciona así. Puedes hacerlo cuando más te convenga: desayunando, mientras esperas que los niños terminen su práctica de pelota, cuando estén tomando siesta o por la noche cuando todos se hayan dormido. Aunque tengas mil cosas, sé que puedes sacar un ratito para esto. ¡Hey! Si podemos pasar tiempo en Facebook, podemos sacar tiempo para esto. ¡Ja, ja! Te darás cuenta de cómo se llena tu vida del enfoque correcto y se disminuyen los ruidos externos que nos desconcentran de lo que realmente vale la pena y tiene significado en el propósito de nuestra vida.

Le comentaba a Kathie Honor, la autora, que desde el mismo prefacio era como si estuviera describiéndo en mi lucha por mantener el balance de mi vida por mis propias fuerzas y el que sé que mis propias fuerzas no me llevan muy lejos. El devocional me llegó cuando más lo necesitaba y me ha ayudado a callar los ruidos externos e internos en mi cabeza y reemplazarlos con el amor, gozo, paz, paciencia….etc. todavía lo estoy completando y te recomiendo que lo hagas también.

Puedes conseguirlo aquí en español o en inglés.

Putting on the Spirit Vistiendose del Espíritu disponible

Español:

Inglés:

Este estudio de los frutos del Espíritu te retará a examinarte  a la luz de la Biblia y te dará algo para aplicar a tu vida diariamente. ¡Lo que todas necesitamos! Katie Hornor es una esposa misionera y madre homeschooler que se dedica a escribir y dar conferencias sobre el homeschooling, matrimonio, ser madres y la vida en el ministerio. Puedes conocer más sobre ella aquí.

Gracias Katie por tan lindo obsequio del devocional que llegó en el momento que más lo necesitaba.

 

 

¡Cómo duele cuando te pulen con una esponja de brillo!

Mi esposo y yo somos fanáticos del popcorn  hecho en casa. Todo el que nos conoce sabe de nuestro BT/PC nocturno  (esa es nuestra clave para referirnos a ese ritual).Teníamos una olla especial  para prepararlo, pero se dañó y mi esposo se apoderó de una olla de nuestro juego regular y la designó para este propósito.  El detalle es, y nos  llamarán raros, que esta  olla sólo se limpiaba ligeramente y no a fondo ni diariamente. La dejábamos en la estufa lista para la próxima tanda. No se preocupen…estamos saludables y no hemos mutado por esto.

Se podrán imaginar que la condición de esta olla no era muy estética. Manchas amarillas, negras y marrones por el exterior. El fondo interno  tenía una capa  de manchas negras duras. La escondía cuando alguien nos visitaba, claro está. ¡Que malo que nunca le tomé fotos!

En estas navidades nos regalaron una popconera exactamente igual  a la que teníamos y estamos contentos y limpiándola todos los días. Pueden dejar de preocuparse por nosotros. La olla manchada y estropeada quedó inservible porque  ya no la necesitábamos para el popcorn y tampoco servía para cocinar. ¡La pobre! Decidí entonces dedicarle tiempo para ponerla brillosa y útil nuevamente.

Así que mientras mis hijos jugaban con la nieve  frente al edificio, yo no tenía más que hacer que sentarme en la ventana de enfrente a ‘velarlos’ porque es una calle principal donde pasa mucha gente y carros y no me siento tranquila dejándolos sin echarle un ojo. Siempre que deciden bajar, hago tareas pasivas sentada frente a la ventana como pagar las cuentas, archivar las facturas, hacer la lista de la compra y contestar e-mails.  Pero esta vez decidí  limpiar mi olla.

Con toda calma y paciencia me senté, preparé el área y comencé. Ya la había remojado en agua y jabón para ‘ablandar’ el sucio. Así que con una esponja de brillo

comencé limpiándola por dentro que es donde peor estaba. Con un poco de dificultad y fuerza comencé a sacar manchas y comencé a descubrir el color plateado de la olla. Seguí y seguí sin parar y pude sacarle bastante. Pero ya la esponja no era efectiva. Tuve que comenzar a raspar  con un cuchillo. Poco a poco las manchas comenzaron a descascararse. Eran manchas tan difíciles que requerían de toda fuerza, maña y herramientas…pero al fin lo logré y pude ver el fondo brilloso de mi olla. ¡Quedó como nueva por dentro! Entonces hice lo mismo con el exterior.   Aunque no está libre de manchas completamente,  la olla está presentable, brillosa y la puedo usar. Ahora es útil en mi cocina y la lavo a menudo con la esponja de brillo para seguirle sacando manchitas y mantenerla bonita.

Mientras restregaba la olla me vino a la mente que el Señor nos ‘brilla’ de igual manera. Tenemos muchas manchas en nuestra vida, corazón y actitudes, pero Dios nos va sacando las manchitas poco a poco. A veces  usa sólo una esponja de brillo, pero hay ocasiones en que tiene que usar una herramienta punzante que descascare las manchas poco a poco. ¡Cómo duele cuando nos están restregando! Pero,  ¡qué privilegio que el Señor se preocupe en trabajar con nosotros y en sacarnos lustre! En fin, nos está puliendo cada vez más y utilizando estos momentos difíciles para que crezcamos y para beneficiar a otros. ¡Vale la pena una restregadita con una  esponjita Brillo de vez en cuando!